Sin duda alguna esta pandemia, que ya se extendió por mas de una año y no sabemos por cuanto tiempo más van a estar los estados de alarma y emergencia timbrando y resonando en nuestra cabeza, recordándonos que no es seguro salir, juntarte con tus amistades y familiares, que el mundo es una zona peligrosa, que tienes que cubrir tu boca (por tu seguridad física)y por consecuencia escuchar menos al otro y que te escuchen menos, que tienes que hablar más fuerte, y un sinnúmero de conceptos más que nos envían los medios de comunicación visuales y auditivos, y que lógicamente han traído como consecuencia, una nueva pandemia que son los estados mentales alterados, es decir, pandemia en el área de la salud mental.

Es real que existe el virus Covid 19, y que es una enfermedad que afecta al sistema respiratorio y a otros órganos y que es mortal en un porcentaje , pero también es real que aunque no la hayas padecido, (y más si ya la padeciste) el puro conocimiento de que existe y que ha infectado a casi todo el planeta, genera un estado de ansiedad, stress, pánico, incertidumbre, miedo, enojo, desesperación, indefensión, tristeza, apatía, desesperanza, etc. 

Todos estos estados son “normales” ya que es una reacción ante un peligro real que nos acecha es decir está bien que lo sientas, ahora: el CÓMO LO EXPRESAMOS , HACE LA DIFERENCIA. Y en esto hay que poner FOCO y decidir si necesitamos ayuda profesional.

El confinamiento que significa estar encerrados en un espacio conviviendo de una manera mas cercana y estrecha, día con día por tiempo ilimitado, ha venido a exigirnos un ajuste en nuestras interacciones familiares que conllevan una dosis mas de paciencia, tolerancia, saber cómo organizar diferente los tiempos, rutinas, y sobretodo saber donde podemos llorar, reír, enojarnos frente a todos y de una forma que no afecte al otro.

No es fácil adaptarnos a algo así en tan poco tiempo y de repente y por lo mismo, se han destapado en algunos, una serie de mecanismos alterados como la violencia, el comer en exceso, el no comer, un estado de tristeza paralizante, abuso de sustancias, etc.

Todos estos estados son indicadores de que estamos atrapados en un circulo viciado y necesitamos ayuda profesional, la mente se expresa con estas formas para decirnos que necesitamos que nos atiendan en el área mental, así como vamos al médico especialista en enfermedades del cuerpo.

Si dejamos pasar estos focos rojos y pensamos que no es importante o lo dejamos para después, puede llevarnos a un estado más crítico y será más difícil salir. Es importante reconocer hasta donde podemos y tomar la decisión de atendernos.