El cambio social empieza entre dos”

Jean-Marie Robine

Durante la pandemia por el COVID-19, muchos psicoterapeutas experimentamos un cambio en nuestra práctica terapéutica de un modo presencial a un modo virtual o en línea. Este cambio generó un nuevo campo: el campo virtual

Los psicoterapeutas experimentamos el confinamiento al igual que nuestros pacientes, a partir de marzo del 2020 hasta el momento de estar escribiendo este documento (noviembre del mismo año). Durante el confinamiento nos hemos visto en la necesidad de atender a los pacientes en línea, lo cual ha sido en muchos casos una nueva experiencia tanto para los pacientes como para los terapeutas.

A lo largo de estos meses los terapeutas también hemos vivido momentos de duelo, incertidumbre, ansiedad, miedo, tristeza, soledad, aislamiento. De igual manera hemos tenido que hacer ajustes creativos en nuestras casas, desde buscar espacios confidenciales, ampliar la capacidad del internet, negociar con las familias los espacios de privacidad y al mismo tiempo atender a nuestros pacientes.

En este escenario ha surgido la necesidad en muchos terapeutas de participar en procesos de supervisión con colegas que experimentan situaciones similares en búsqueda de apoyo, compartir experiencias, dialogar y profundizar en la teoría y en la práctica de lo que denominamos nuevo ground (Fernández y Rubio, 2020)

Este “nuevo suelo” en el que estamos parados impregnado de incertidumbre, ansiedad, depresión, tristeza, estigmatización y muchos duelos, que nos pertenecen a todos de diferente forma.

A continuación, intentaré nombrar algunos de los recursos que, a mi juicio pueden apoyarnos en este momento, pero estoy segura de que para muchos de ustedes, resultarán conocidos. Y lo afirmo porque lo observo en el entorno que me rodea y estoy consciente de la infinidad de recursos en los que nos estamos apoyando. Les pido una disculpa si no digo nada nuevo, pero en mi experiencia como psicoterapeuta, gran parte de nuestro trabajo es hacer explícita la experiencia que estamos co creando.

Parte de este nuevo ground ha sido el vocabulario que sin darnos cuenta, hemos adquirido. No voy a mencionar todas las palabras que me vienen en este momento y que ni siquiera, entiendo bien (esto es parte de la incertidumbre, pandemia, endemia, sindemia, mitigación, confinar, entre otros. Me gustaría reflexionar sobre el confinamiento:

1.- El confinamiento es una experiencia temporal, tiene un principio y un final porque toda experiencia es efímera

La palabra confinamiento viene del latín confinis (contiguo, vecino que comparte un límite común) o del sustantivo confinium (límite común a dos terrenos) y el prefijo latino con (conjuntamente, idea de encuentro, comunidad o cosa compartida) y el sustantivo finis (límite, frontera, fin, final, confín) 

En italiano, confinare, en francés, confiner, encerrar dentro de unos límites.

Si nos quedamos con el significado de frontera, para la terapia Gestalt, es el “lugar” donde sucede la experiencia, lejos de estar encerrado, es la experiencia de intercambio y cocreación entre el organismo y su entorno. 

Entonces, el confinamiento puede tener un sentido de intercambio y cocreación porque por muy “aislados” que hemos estado, hemos sobrevivido gracias a este intercambio con los otros. De otras formas, si, de formas que no habíamos conocido, limitadas a estar en casa, o limitadas dentro de un perímetro, limitadas a lo digital. 

La autoregulación organísmica es un proceso psicofisiológico que se encarga del intercambio entre organismo y entorno, es más propio decir, co-regulación porque estamos en constante movimiento en un campo que nos sostiene y da sentido.

Reconocer qué necesitamos y escuchar a nuestro cuerpo es necesario para la co-regulación, esto no podría ocurrir si no estamos atentos al entorno y sus posibilidades.

A partir del brote mundial del SARS COV 2 y las medidas para mitigar sus impactos, se han reducido nuestras posibilidades, no podemos ir por ahora, a restaurantes, gimnasios, cafés, hay horarios y condiciones para salir, no podemos viajar, se han perdido millones de empleos y lo más dramático, miles de vidas humanas.

Al momento de escribir este artículo, en Europa van por el segundo confinamiento, mientras que, en México no hemos salido de él. He escuchado un sinfín de testimonios de pacientes: “ya estoy harto”, “siento desesperanza”, “me voy con mi familia a una casa en la playa de la que tampoco saldremos, entonces ¿qué caso tiene?” Seguramente esto y mucho más, les sonará conocido.

Como dice mi colega y amigo, Iñaki García Maza: ¿Cómo ajustarnos creativamente a un campo COVIDEPRIMIDO?

Citaré algunos puntos que nos propone dicho autor más adelante, por ahora quiero mencionar que al estar atravesando un trauma global y no pudiendo en este momento asimilar la experiencia, porque no ha terminado aún, debemos de trabajar arduamente en ampliar nuestra consciencia para “amortiguar los golpes” y más allá, poder evitar dentro de nuestras posibilidades, un daño mayor. Aquí es donde hago el énfasis del significado de confinamiento, como lugar de intercambio con los recursos que contamos. La toma de consciencia de “ir hacia el otro” además, puede darnos recursos de afrontamiento, recursos para pedir ayuda, para compartir nuestras experiencias y sentirnos menos solos.

2.- Tomar consciencia de la dimensión social nos lleva a conocer el impacto que pueden tener nuestras acciones sobre la comunidad casi de forma inmediata. “Salir corriendo” después de tantos meses de confinamiento, es entendible, pero obedece más a un culto al Yo sin tomar en cuenta a la comunidad (Han, 2020)

Tenemos que inventar nuevas formas de acción y juego colectivo, crear un sentido de comunidad. En la crisis del coronavirus, todo se desarrolla por medios digitales; echamos de menos la cercanía física. Recuperar a las formas bellas, nítidas y con ritmo de cada cultura, de cada sociedad, de cada familia. 

1.            Sostener la tensión entre la supervivencia y cuidado personal (metáfora del papel higiénico) y de la necesidad de la tribu, de la comunidad, (metáfora de las redes de apoyo).

2.            Darle sentido a la experiencia que se está viviendo desde una narrativa compartida (García, 2020)

El virus aísla a las personas, agrava la soledad, en esta crisis no está permitido darle la mano al otro. ¿Cómo recuperar la cortesía en medio de la distancia social? 

Habíamos vivido una separación generacional, no me gusta clasificar porque separa, pero lo voy a nombrar para explicarme: baby boomers, generación X, millenials, etc.

Esta pandemia y el confinamiento, nos ha unido a muchas generaciones, todos estamos vulnerables, todos hemos perdido algo, convivimos dos, tres, generaciones distintas en espacios muy reducidos. Le voy a llamar a este fenómeno: integración generacional y lo veo como una enorme oportunidad de crecimiento comunitario. Gracias al home office, a la educación en línea y a la necesidad de comunicarnos con otros seres humanos, nos hemos unido digitalmente. En casa, el joven pierde el temor a expresarse por tener menos experiencia que sus compañeros y el mayor deja de ser el “viejo” de la oficina. Por no mencionar a los miles de madres y padres que, sin saber, han tenido que aprender herramientas digitales para ayudar a sus hijos a estudiar. Miles de maestros y maestras que nos hemos tenido que capacitar en la educación en línea, la llamada aldea digital, ahora no distingue generaciones.

Nos toca entonces, aprovechar este momento para unir esfuerzos, solos no podemos. Citando nuevamente a García Maza:

Dar información sobre ti de modo pertinente: eres parte de la misma experiencia. Siempre lo has sido. Toda información sobre cómo estás viviendo este momento pandémico que fortalezca la figura co-construida puede contribuir a explorar nuevos modos de relación terapeútica más íntima.

Promocionar la acción grupal y el apoyo mutuo, a través de vías presenciales o telemáticas, desde el respeto a la decisión del otro, de modo que puedan sentirnos cerca sin invadir.

Explorar los malestares colectivos en relación al entorno, para detectar qué factores o recursos comunitarios tiene la persona a su alcance. Clarificar ideas en torno a la realidad social en que vivimos, desde la reflexión de tu aportación de tu trabajo a la sociedad. Todo ello mediante un trabajo personal y colectivo. 

Referencias:

Fernández, C. y Rubio, E. (2020). Terapia Gestalt en línea durante la pandemia: 

explorando el nuevo campo. Publicado en línea www.gestaltnet.com

García, I. (2020). Ajustarse creativamente en un campo covideprimido. 

GESTALTSOCIAL. WordPress.com. https//wp.me/plo7r-gJHan, B. (2020). La desaparición de los rituales. España: Herder