La anorexia nerviosa

Es un trastorno caracterizado principalmente por el miedo intenso a engordar, con distorsiones en la percepción del cuerpo y por  un conjunto de actitudes raras cuyo objetivo es la pérdida de peso.

A través del control del peso y de la ingesta, la persona siente y percibe que controla aquello que le sucede, sin embargo lo único que le aporta es una falsa sensación de seguridad dentro del caos emocional que vive.

Desde la Terapia Sistémica, se considera la anorexia nerviosa como un intento fallido de independencia o diferenciación de la Familia de Origen, lo que le lleva al paciente a desarrollar síntomas claros y evidentes, que el sistema en el cual vive se empieza a preocupar.

Comportamientos que se presentan en la anorexia:

  • Aislamiento social, esto por no estar en contacto con la comida y que no vean los demás la cantidad que ingieren.
  • Control compulsivo de las cantidades y de los horarios de las comidas 
  • Exceso de ejercicio
  • Visitas frecuentes al baño
  • Búsqueda de calor: acercarse a estufas, radiadores…
  • Conductas bizarras con la comida: calentar la comida muchas veces; separarla por colores; cortarla en bocados minúsculos; colocarla de forma simétrica en el plato…
  • Restricción de determinados tipos de alimentos: hidratos de carbono, fritos, dulces, o alimentos considerados muy calóricos.
  • Uso de laxantes o vómitos frecuentes.
  • Ingesta de mucha agua, tés, chicles, caramelos…como medio de “engañar al hambre”.
  • SÍNTOMAS FÍSICOS
  • Masa corporal IMC menor a 17
  • Diminución del peso muy significativa
  • Amenorrea entre dos y tres meses
  • Pérdida de cabello 
  • Autolesiones en algunos casos
  • Problemas en el esófago por los vómitos

Las emociones en la anorexia

Para la terapia Sistémica, el tratamiento de estos trastornos va de la mano con el gestionamiento de las emociones de las personas. La emociones que caracterizan estos padecimientos son la clave para el proceso de autoconocimiento y sanidad.

Generalmente las emociones se encuentran en caos, reprimidas, guardadas y encapsuladas y la única válvula de escape es el control de la alimentación.

No conocen sus emociones, en general no saben que les pasa.

Las interacciones familiares son el conducto mediante el cual llevamos a la persona a conocer sus emociones, como se han aprendido a expresar, a no expresar, a guardar, a aparentar, a no permitir, etc.

Es por eso que el trabajo junto con la familia es la base para encontrar el camino a la recuperación. 

Las emociones que más suelen aparecer en las personas con anorexia, son el miedo a que conozcan su interior, fobia social, aparentar que todo va bien, la risa nerviosa, el llanto, sin “razón”

El sentimiento de inadecuación o “no encajar” suele estar muy presente 

El querer agradar es un motor que los rige y el sacrificio por los demás sobretodo en la familia, de aquí surge el perfeccionismo, el ser perfectos pero para ser aceptados.

Juegan el rol de mediador generalmente en las relaciones.

Cabe mencionar que todas estas emociones están a nivel inconsciente, cuando no han iniciado un proceso terapéutico.